martes, 4 de marzo de 2014

Cajón Desastre

Vacaciones blogueras casi obligadas.
Si el día tuviese 72 horas escribiría más, pero aun pertenezco a la clase obrera, en concreto a la que se pluriemplea y además tiene una vida social activa.
Para ser bloguera de las buenas, o tienes a alguien que te lo escriba por tí, o eres una “ni-ni” o sólo subes fotos que te hace tu novio-novia con modelitos varios….
Así tu tienes tiempo para dormir, estar divina y actualizar Instagram.

No es mi caso. Y me alegra no serlo, la verdad.

Tengo muchas cosas pululando por mi mente y es difícil estructurar el post de hoy, así que voy a dejarme fluir y vamos a ver cuál es el resultado.

Estas últimas semanas he estado reflexionando mucho acerca de temas que seguramente no cambiarán la historia pero que para mí son importantes.

El primero surgió mientras me leía “Diario de golondrina” de Amelie Nothomb.
La historia que narra la escritora francesa trata de un tipo que se convierte en asesino a sueldo por placer.
Matar le despierta de esa monotonía emocional en la que vivía.
A lo largo de toda la historia, la música de Radiohead es nombrada y descrita por el prota, como la única cosa material que le remueve por dentro.
Inevitablemente me escuché de nuevo casi todos los discos de Radiohead.
Mientras escuchaba el “Amnesiac” fue cuando vino mi reflexión:
Los seres humanos nos dividimos entre los que nos gusta Radiohead y los que no.
He oído mil veces que Radiohead son un coñazo o que son aburridos.
Yo, en general, respeto mucho las opiniones de los demás pero en este caso tengo q decir que la gente no tiene ni puta idea.


Si de verdad te escuchas el Amnesiac o el Kid-A y no sientes nada o te aburres, tienes algún defecto de fábrica.
Es como ver la Capilla Sixtina y no sentir nada. Imposible.
Por no decir que tu criterio musical deja mucho que desear.

Estas son las cosas que piensa mi cabeza mientras me habláis. Tenedlo en cuenta.

Después de soltar el lastre de la música de Radiohead que llevo arrastrando 2 semanas, pasamos al terreno cinematográfico, ya que fui al cine a ver “Her”, la nueva película de Spike Jonze.



Iba con unas expectativas muy altas y cuando pasa eso, sucede que normalmente no quedo lo suficientemente convencida.
En este caso la película me encantó.
El guión, la estética, los personajes, la música, la fotografía…todo me gustó.
Me hizo reflexionar mucho acerca del amor, ya que es una película que estés en el punto sentimental que estés, vas a sentirte identificado con alguna fase de las que vive Joaquin Phoenix o su entorno.
ALERTA SPOILER
Lo que realmente me hizo pensar Her, es que las relaciones de pareja ya no funcionan. Yo misma optaría por prescindir de cualquier compromiso con alguien y me enrollaría con un iOS.
Te da esa compañía que nos han hecho creer que necesitamos y prescindes del día a día que al final es lo que deteriora las relaciones. Así te centras en TI q es lo que importa (espero pero que hayáis captado el tono sarcástico en mi palabras)
Así de cruda está la cosa. Nunca nos dijeron que la evolución podría acabar con el ser humano, pero yo cada día lo tengo más claro. Somos nuestro peor enemigo.

Espero volver a bailar a diario, porque si no, los turrones van a ser el pan vuestro de cada día.

Ha sonado 40 veces mientras escribía el tema nuevo de una de las mejores bandas que existen ahora mismo.
Ellos son “El Páramo” y van a sacar YA su nuevo disco.
No hacen súper vídeos, pero hacen súper canciones.
Espero que lo disfrutéis como yo.


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